jueves, 21 de marzo de 2013

El Málaga se estrena de lujo en Champions


El Málaga se estrenó por primera vez en su historia en la fase de grupos de la Liga de Campeones con una apabullante victoria ante el Zenit de San Petersburgo (3-0), en un encuentro en el que Isco Alarcón, en dos ocasiones, y Javier Saviola desataron la locura en La Rosaleda tras marcar para los de Manuel Pellegrini.
No habían pasado ni tres minutos cuando Eliseu ponía un gran pase desde la izquierda para que Isco, después de dejar sentado a uno de los defensas rusos y driblar al un segundo, armase un disparo cruzado, con rosca, para que la pelota entrase pegada al poste. Golazo.
El delirio se apoderó de una grada entregada que no tuvo que esperar demasiado para festejar el segundo tanto de la calurosa noche. En el minuto 13, Saviola sólo tenía que empujar el balón en el área pequeña tras un grandioso pase raso de Gámez desde la derecha para poner el 2-0 para los de Manuel Pellegrini.
Era el comienzo del asedio malaguista, que en el 20 dispuso de una ocasión clarísima para incrementar la distancia cuando el delantero argentino se encontraba con una pelota suelta en el área que al final acababa enviando fuera. Un minuto después, Isco no acertó a rematar un pase de Joaquín y, en el rechace, Saviola tampoco tuvo fortuna.
No fue hasta el minuto 41 cuando el Zenit puso algo de peligro sobre la portería de Caballero. Tras una falta botada por Hulk que se encontró con la barrera y se marchó a córner, el conjunto ruso pudo recortar distancias con un buen disparo de Kerzhakov que obligó al meta malaguista a estirarse. Shirokov la tuvo en el siguiente minuto, pero su cabezazo se encontró de nuevo con Caballero.
El descanso revivió al equipo visitante, que nada más salir de vestuarios pudo poner el 2-1 con un tiro de Kerzhakov que se marchó alto. Los de Pellegrini respondieron con una jugada protagonizada por Eliseu que repelió Malafeev.
Los de Moscú se volcaron en busca de arañar al menos un punto en el tramo de partido. En el 63, Caballero se tiró para evitar el remate de Kerzhakov. Sin embargo, Isco se encargó de desterrar los fantasmas en el 76 con un disparo desde la medialuna del área que entró por la escuadra del arco de Malafeev. Joaquín y Duda pudieron incrementar la cuenta goleadora en los últimos minutos, pero finalmente el 3-0 no se movió del marcador y los malaguistas sumaron sus primeros puntos en la máxima competición europea. La locura malagueña estaba asegurada.

La Selección Española Tricampeona


Formada por un grupo de jugadores que se hizo mayor en 2008 y que en lugar de relajarse fue perfeccionando el juego. Lo que salió ante Italia en la final de la Eurocopa fue su última obra. La obra maestra de un grupo solidario de jugadores que ha sido indestructible incluso en situaciones límite como la que se vivió hace un año. La enorme madurez de los jugadores, con Casillas y Xavi como líderes, y la experiencia de Vicente del Bosque  lo impidieron. España fue campeona por KO ante Italia, sólo campeona de Europa en 1968 frente nuestras tres coronas. Le toca seguir esperando.
Esta vez no hizo falta un balón al espacio del que Torres rescatase oro con su zancada sobre Lahm como en Viena. Ni siquiera la épica y la agonía del gol de Iniesta. Esta vez España persiguió la perfección: cuatro goles a la altura de esta obra maestra que ha escrito. Los firmaron Silva, Jordi Alba, Torres y Mata jugadores que llegaron a la Eurocopa por sus méritos en City, Valencia y Chelsea. Una demostración del espíritu coral de la Selección que inventó Luis Aragonés, presente en Viena, y que ha terminado de redondear Vicente del Bosque. La capacidad de España para gestionar partidos, para hacer del triunfo una costumbre, ya está en los libros. El último triunfo de la Eurocopa tuvo un guión perfecto
Experto ya en finales, su puesta en escena fue maravillosa, a la altura de la leyenda que ha escrito esta Selección. España jugó quince minutos iniciales de película, un resumen muy logrado de estos años de dominio mundial que le convierten ya en irrepetible. Y los coronó con un gol inolvidable, perfecto en la ejecución.Iniesta, jugador del torneo, observó un desmarque de Cesc, el falso nueve que hizo de nueve y siete. Cesc hizo una pausa maravillosa y esperó a que Silva, de la fábrica de Arguineguín, metió un cabezazo al ángulo. Incluso para el gran Buffon.
España pasó un mal ratito en el siguiente cuarto de hora, claro que para eso ya estaba Casillas. Concentrado, responsabilizado. Perfecto.
Cansado de sufrir, España pegó otro acelerón. Jordi Alba empezó una carrera que Xavi convirtió en el gol de su carrera. Xavi hizo un cálculo informático de la velocidad del catalán. El control orientado de Alba fue medio gol, porque ni le dio tiempo a pensar a quién se enfrentaba. Ejecutó y tocó la gloria. 2-0.
Fernando Torres, que puso la guinda y cerró el círculo que él mismo abrió en Viena. Primero con el 3-0. Luego con el cuarto de Mata, la única licencia de Del Bosque. Una obra de arte. Todo fue perfecto. España ganó 4-0 pero fue gentil con Italia. Y volvió a levantar y a ganar la Eurocopa. Tricampeona y leyenda.